Legislación

Seguridad Social

Contrato fijo discontinuo: guía completa y casos prácticos

Publicado el 14 de noviembre, 2025

10 min

El contrato fijo discontinuo es un tipo de contrato indefinido regulado por la reforma laboral de 2022 en España. Está diseñado para empresas con actividades estacionales o intermitentes. Permite mantener la relación laboral durante los periodos de inactividad y garantiza la antigüedad, los derechos laborales y el acceso al paro. Su regulación, reflejada en el tipo de contrato 300, exige un llamamiento formal al trabajador en cada campaña. Además, combina flexibilidad empresarial y estabilidad laboral en sectores como el turismo, la educación o la agricultura.

El contrato fijo discontinuo se ha consolidado como una de las figuras laborales más relevantes tras la reforma laboral de 2022. Se produjo a través del Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, cuya entrada en vigor fue en marzo de 2022. En un contexto donde la estabilidad y la flexibilidad deben coexistir, esta modalidad contractual ofrece una solución eficaz para empresas con actividades estacionales o cíclicas. Es el caso del turismo, la educación o la agricultura. En esta guía completa encontrarás todo lo que necesitas saber sobre qué es un contrato fijo discontinuo, cómo funciona, sus derechos, la nueva ley fijos discontinuos y el papel del tipo de contrato 300. Además, incluye casos prácticos, ejemplos reales y aclaraciones sobre aspectos clave como el llamamiento fijo discontinuo y la renuncia llamamiento fijo discontinuo paro. Por último, veremos las principales ventajas contrato fijo discontinuo frente a otras modalidades laborales.

Comprender esta figura es esencial tanto para empresas como para trabajadores. Y es que permite planificar correctamente las contrataciones, evitar sanciones y garantizar la estabilidad del empleo recurrente. Este contenido te ayudará a identificar las características contrato fijo discontinuo, conocer la nueva ley fijos discontinuos y entender cómo su correcta aplicación puede beneficiar a ambas partes. En un mercado laboral tan regulado, dominar esta materia es imprescindible para aprovechar las oportunidades que ofrece el tipo de contrato 300 y asegurar una gestión laboral justa y transparente.

¿Qué es un contrato fijo discontinuo y cómo funciona?

Cuando una persona se pregunta qué es un contrato fijo discontinuo, la respuesta principal es que se trata de un contrato indefinido no continuo. En general, lo utilizan las empresas que desarrollan actividades estacionales o periódicas. Y es que el contrato laboral fijo discontinuo permite que un trabajador forme parte de la plantilla de manera permanente, aunque solo trabaje en los periodos en que la empresa necesita actividad.

Este tipo de contrato 300, denominación administrativa del modelo que lo regula, es ideal para empresas estacionales. Esto es, muchas dedicadas al sector turístico, educativo, agrícola o de espectáculos, donde la carga de trabajo fluctúa según la época del año. En otras palabras, saber del contrato fijo discontinuo cómo funciona es pensar en un contrato indefinido con períodos de suspensión temporal entre campañas, sin que ello implique pérdida del vínculo laboral.

Durante los periodos de inactividad, el trabajador no cobra salario, pero conserva su puesto y su antigüedad. Al iniciar un nuevo ciclo de actividad, la empresa debe realizar un llamamiento fijo discontinuo formal para reincorporar al empleado. Así, puede hacerlo, incluso, a través de medios digitales, como el llamamiento fijo discontinuo por WhatsApp, siempre que quede constancia escrita.

El contrato 300 fijo discontinuo es, por tanto, la herramienta que formaliza este acuerdo indefinido pero intermitente. Su correcto uso evita sanciones por fraude en la contratación temporal y ofrece estabilidad a miles de trabajadores que antes eran temporales. De este modo, cuando analizamos qué es un contrato fijo discontinuo, debemos entenderlo como una solución equilibrada entre flexibilidad empresarial y estabilidad del empleo.

¿Cuál es la duración máxima de un contrato fijo discontinuo?

A diferencia de otros contratos temporales, el contrato fijo discontinuo no tiene una duración máxima determinada. Esto se debe a que es un contrato indefinido en su esencia, aunque la prestación de servicios se produzca solo durante determinados periodos del año. Cada campaña o ciclo de trabajo se denomina “periodo de actividad”, y entre uno y otro la relación laboral se suspende, pero no se extingue.

El tipo de contrato 300 recoge en su modelo administrativo los datos esenciales de la relación laboral, como las fechas previstas de actividad, la jornada o la categoría profesional. Sin embargo, el hecho de estar registrado bajo este tipo de contrato 300 no implica que haya límite temporal alguno. De hecho, puede mantenerse activo durante años, siempre que la actividad de la empresa siga siendo recurrente.

Cuando una empresa utiliza un contrato fijo discontinuo a tiempo parcial, tampoco hay límite de duración, aunque debe especificarse claramente la jornada parcial de cada periodo activo. Si la empresa mantiene al trabajador ocupado todo el año, ya no estaría usando correctamente esta modalidad, sino que debería transformarse en un contrato indefinido ordinario.

Por tanto, la duración máxima del contrato fijo discontinuo es ilimitada. En consecuencia, lo convierte en una herramienta muy útil para garantizar estabilidad laboral dentro de sectores donde la actividad depende de la temporada o de la demanda fluctuante. La nueva ley fijos discontinuos precisamente refuerza este principio de permanencia y prohíbe el uso de contratos temporales cuando la necesidad del servicio es recurrente, aunque discontinua.

¿Qué derechos tiene un trabajador con contrato fijo discontinuo?

El contrato fijo discontinuo respecto a derechos del trabajador contempla prácticamente los mismos que los de cualquier otro contrato indefinido. Sin embargo, existen particularidades vinculadas a la intermitencia de la actividad laboral. Un trabajador fijo discontinuo tiene derecho a:

  • Antigüedad continuada: Aunque solo trabaje parte del año, la antigüedad se calcula desde el inicio del contrato y no solo por los días efectivamente trabajados.
  • Prestaciones sociales completas: Durante los periodos activos, cotiza para jubilación, desempleo, incapacidad o maternidad. Por su parte, en los periodos de inactividad, puede acceder el fijo discontinuo a la prestación por desempleo, siempre que haya cotizado lo suficiente.
  • Vacaciones proporcionales: El trabajador tiene derecho a vacaciones retribuidas en función del tiempo efectivamente trabajado.
  • Igualdad de condiciones: El contrato laboral fijo discontinuo garantiza igualdad de trato respecto a los demás indefinidos, tanto en formación, como en promoción y retribución.
  • Derecho al llamamiento: Cada inicio de campaña, la empresa debe efectuar el llamamiento fijo discontinuo, respetando el orden de antigüedad o el criterio pactado en convenio.
  • Comunicación formal: El llamamiento puede hacerse por medios electrónicos, incluso, mediante llamamiento fijo discontinuo por WhatsApp, siempre que haya registro fehaciente.
  • Derecho a paro: Durante los meses de inactividad, el fijo discontinuo y prestación por desempleo son plenamente compatibles, sin necesidad de rescindir el contrato.

Además, el tipo de contrato 300 asegura que estos derechos estén documentados en el modelo oficial, evitando interpretaciones arbitrarias. Con la nueva ley fijos discontinuos, se refuerza la protección en materia de igualdad y antigüedad. De hecho, se establecen sanciones a las empresas que incumplan los llamamientos o utilicen esta figura para cubrir necesidades permanentes.

Cuando se analiza qué es un contrato fijo discontinuo desde la óptica de los derechos del trabajador, se ve claramente que no es un contrato precario. Por el contrario, es una fórmula que reconoce la estabilidad del empleo estacional. Por ello, la nueva ley de fijos discontinuos ha elevado su importancia y su control.

Casos prácticos del contrato fijo discontinuo

Te proponemos dos.

Ejemplo de contrato fijo discontinuo en el sector turístico

María trabaja como recepcionista en un hotel de la Costa del Sol. Su empresa la contrata mediante un tipo de contrato 300 porque el establecimiento solo abre de marzo a octubre. Durante esos meses, María presta servicios con jornada completa y cotiza normalmente.

En noviembre, el hotel cierra y ella pasa a una situación de inactividad. Gracias a la nueva ley fijos discontinuos, mantiene su antigüedad, sigue vinculada a la empresa y puede solicitar con el fijo discontinuo la prestación por desempleo. Así, hasta que sea convocada mediante el llamamiento fijo discontinuo para la siguiente temporada.

Ejemplo de contrato fijo discontinuo a tiempo parcial en el sector educativo

Pedro es monitor de comedor escolar. Su contrato fijo discontinuo a tiempo parcial le permite trabajar durante el curso académico, de septiembre a junio, y descansar en verano sin perder su vínculo laboral.

Cuando el colegio retoma su actividad, recibe el llamamiento fijo discontinuo por WhatsApp con la fecha de reincorporación y firma una confirmación digital. Gracias al tipo de contrato 300 fijo discontinuo, Pedro conserva su antigüedad y accede a la prestación por desempleo durante los meses de inactividad.

¿Qué es el contrato 300 y en qué se diferencia del indefinido?

El llamado contrato 300 es el modelo oficial utilizado por las empresas para formalizar un contrato fijo discontinuo. En realidad, el tipo de contrato 300 no constituye una categoría contractual distinta. Solo se trata de una denominación administrativa que agrupa todos los contratos indefinidos con prestación de servicios discontinua.

Cuando una empresa tramita un tipo de contrato 300, lo hace para reflejar que su actividad requiere incorporar personal solo en determinados periodos del año. Sin embargo, no necesita que la relación laboral termine entre campañas. El trabajador, en consecuencia, mantiene su antigüedad y su vinculación con la empresa, aun cuando no esté trabajando activamente.

La principal diferencia entre el contrato 300 fijo discontinuo y un contrato indefinido ordinario es el carácter intermitente del trabajo. En el contrato indefinido clásico, hay actividad continuada durante todo el año. En cambio, con el tipo de contrato 300, la actividad se reactiva mediante un llamamiento fijo discontinuo según las necesidades de producción.

Otro aspecto relevante es que, en caso de inactividad, puede solicitar el trabajador fijo discontinuo la prestación por desempleo. Es un derecho consolidado gracias a la nueva ley de fijos discontinuos, que ha equiparado aún más los derechos del trabajador fijo discontinuo con los de un indefinido común.

Por tanto, cuando se analizan las diferencias entre contrato indefinido y fijo discontinuo, debe tenerse en cuenta que ambos son indefinidos. Sin embargo, el tipo de contrato 300 se adapta a necesidades estacionales, con las mismas garantías laborales pero distinta periodicidad de trabajo.

¿Cómo debe hacerse el llamamiento en un contrato fijo discontinuo?

El llamamiento fijo discontinuo es el mecanismo por el cual la empresa convoca al trabajador para reanudar su actividad. La nueva ley fijos discontinuos ha reforzado las obligaciones de las empresas en esta materia, garantizando transparencia y trazabilidad.

Forma y registro del llamamiento

El llamamiento debe realizarse por un medio que deje constancia. Puede ser una carta formal, correo electrónico o, incluso, un llamamiento fijo discontinuo por WhatsApp, siempre que se pueda acreditar su recepción.

Contenido mínimo

Debe incluir fecha de inicio, duración estimada, horario y puesto de trabajo. En algunos sectores, el tipo de contrato 300 establece plantillas predefinidas para facilitar el proceso.

Orden de preferencia

Se respetará el orden de antigüedad o el criterio pactado en convenio. Si la empresa incumple esta norma, el trabajador podría reclamar un despido improcedente o una vulneración de derechos.

Plazo razonable de aviso

Aunque la ley no fija un número de días exacto, debe garantizar que el trabajador pueda organizar su incorporación.

La omisión o el retraso injustificado del llamamiento se consideran incumplimientos graves. Por eso, muchos empleadores prefieren documentarlo. Para hacerlo, suelen utilizar una carta renuncia llamamiento fijo discontinuo PDF firmada por ambas partes, cuando el trabajador decide no reincorporarse por razones personales. Esto evita litigios y prueba que la empresa cumplió con su deber de llamamiento.

Además, la nueva ley fijos discontinuos exige que las empresas mantengan un registro actualizado de los llamamientos efectuados y de las causas de no incorporación. Así, se garantiza el control y la equidad entre trabajadores.

¿Puede renunciar un trabajador al llamamiento? ¿Y cobrar el paro?

Un trabajador fijo discontinuo puede rechazar la incorporación cuando se le llama, pero esta decisión debe formalizarse correctamente para no perder derechos. En caso de renuncia llamamiento fijo discontinuo, la empresa puede requerir una justificación válida, como enfermedad, incompatibilidad temporal o causas familiares.

Si la renuncia es voluntaria y sin causa justificada, puede interpretarse como una baja voluntaria. Por eso, se recomienda siempre presentar una carta renuncia llamamiento fijo discontinuo PDF donde se detallen las razones y fechas, firmada y con acuse de recibo. Este documento es esencial para acreditar que no existió abandono injustificado.

El uso del llamamiento fijo discontinuo por WhatsApp puede servir de comunicación previa, pero nunca sustituye el soporte documental formal. De hecho, el tipo de contrato 300 prevé que todas las comunicaciones importantes se documenten para evitar sanciones o malentendidos.

Derecho a prestación por desempleo

Durante los periodos de inactividad, el trabajador tiene derecho a solicitar en el fijo discontinuo la prestación por desempleo, siempre que cumpla los requisitos de cotización establecidos por el SEPE. Este derecho se mantiene, incluso, si el contrato no se extingue, ya que se considera una suspensión temporal de la relación laboral.

Si el trabajador decide no reincorporarse cuando es llamado, puede perder el derecho al paro si se interpreta como baja voluntaria. Sin embargo, en casos justificados o con documentación adecuada, la renuncia llamamiento fijo discontinuo paro no impide acceder a la prestación.

La nueva ley fijos discontinuos también ha introducido mecanismos para simplificar este proceso y reconocer automáticamente los periodos de inactividad en los sistemas del SEPE. Así, facilita el acceso al fijo discontinuo a la prestación por desempleo sin necesidad de bajas ni nuevas altas sucesivas.

Por tanto, el tipo de contrato 300 protege al trabajador, pero exige disciplina documental y cumplimiento estricto del procedimiento. Tanto la empresa como el trabajador deben conservar toda la comunicación relacionada con el llamamiento, la aceptación o la renuncia para garantizar la trazabilidad legal.

El contrato fijo discontinuo se ha consolidado como una figura clave para equilibrar la flexibilidad empresarial y la estabilidad del empleo. Ofrece seguridad tanto a empresas como a trabajadores en sectores con actividad estacional. Además, la nueva ley de fijos discontinuos ha reforzado su regulación, garantizando transparencia en el llamamiento fijo discontinuo, protección ante la inactividad y acceso al fijo discontinuo a la prestación por desempleo. Entender qué es un contrato fijo discontinuo y aplicar correctamente el tipo de contrato 300 resulta esencial para cumplir la normativa, evitar sanciones y asegurar en el contrato fijo discontinuo derechos. En definitiva, el tipo de contrato 300 representa una herramienta moderna y eficaz que, bien gestionada, convierte la temporalidad en una oportunidad real de estabilidad y crecimiento laboral.

 

 

Comparte este artículo