¿Qué es una factura con inversión del sujeto pasivo?
Publicado el 23 de febrero, 2021
9 min
La inversión del sujeto pasivo del IVA es un mecanismo fiscal que traslada la obligación de declarar el impuesto del vendedor al comprador. Se aplica en España, según el artículo 84 de la Ley del IVA, en casos como construcción, transmisiones de inmuebles o servicios internacionales. Lo utilizan empresarios y profesionales para autorrepercutirse el IVA en su modelo 303. Es importante porque previene el fraude, asegura el cumplimiento tributario y aporta neutralidad fiscal en operaciones complejas.
La inversión del sujeto pasivo del IVA es una figura fiscal cada vez más relevante para autónomos, empresas y profesionales que realizan operaciones en España o en el ámbito internacional. Este mecanismo, regulado en la Ley del IVA, afecta directamente a la forma de emitir y recibir facturas, al tratamiento contable y a la liquidación del impuesto. En este post, encontrarás una guía completa y actualizada sobre qué es la inversión del sujeto pasivo y en qué casos se aplica. También veremos cómo elaborar una factura con inversión del sujeto pasivo, así como ejemplos prácticos que facilitan su comprensión.
Conocer en detalle este procedimiento ayuda a cumplir correctamente con las obligaciones fiscales y permite evitar sanciones y errores frecuentes en la gestión del IVA. Además, comprender cómo funciona la inversión del sujeto pasivo beneficia a empresas y profesionales. Y es que garantiza una mayor seguridad en operaciones complejas como la construcción, la compra o venta de inmuebles y las transacciones internacionales. En definitiva, este contenido es una herramienta práctica y esencial para manejar con confianza un tema clave en la fiscalidad empresarial actual.
¿Qué es la inversión del sujeto pasivo del IVA?
La inversión del sujeto pasivo del IVA es un mecanismo especial regulado en la normativa española por el artículo 84 de la Ley 37/1992 y su reglamento de desarrollo. En virtud de esta figura, la obligación de liquidar y declarar el IVA no recae sobre el vendedor, como ocurre en la regla general. Por el contrario, lo hace sobre el receptor de la operación, siempre que este receptor sea un empresario o profesional.
En otras palabras, en una operación sujeta a inversión de sujeto pasivo, el proveedor emite una factura con inversión del sujeto pasivo sin desglosar IVA. Por su parte, el cliente, siempre que actúe como sujeto empresarial o profesional, debe autorrepercutirse el IVA y, si procede, deducírselo en la misma declaración.
Este mecanismo busca, entre otras finalidades, prevenir el fraude del IVA en determinados sectores y operaciones complejas.
Casos de aplicación: operaciones sujetas con inversión del sujeto pasivo
No todas las operaciones permiten aplicar la inversión del sujeto pasivo del IVA. La ley establece una serie de supuestos concretos para que opere este mecanismo. Los más frecuentes son los siguientes:
- Prestaciones de servicios desde el exterior: Si un empresario o profesional español recibe un servicio de un proveedor establecido fuera del territorio de aplicación del IVA, la operación está sujeta a inversión del sujeto pasivo. Esto quiere decir que el cliente español debe autorrepercutirse el IVA.
- Operaciones intracomunitarias: En muchos casos, los servicios prestados entre empresarios de distintos Estados miembros de la UE están sujetos a inversión de sujeto pasivo, conforme a la regla de localización del IVA.
- Entregas interiores de bienes con especial regulación: La ley contempla que algunas ventas de bienes dentro de España, cuando el cliente sea empresario o profesional, puedan también quedar afectadas por inversión del sujeto pasivo. Es el caso, por ejemplo, de las ventas de metales preciosos, residuos o desechos, materias recicladas, ciertos bienes electrónicos en operaciones de reventa, etc.
- Operaciones de construcción, rehabilitación o urbanización: Cuando un promotor encarga obras a un contratista, el IVA puede recaer sobre el promotor mediante inversión del sujeto pasivo.
- Transmisión de inmuebles cuando se renuncia a la exención: En ciertas ventas de inmuebles, si el vendedor renuncia a la exención del IVA, la operación puede quedar sujeta a inversión del sujeto pasivo por venta de inmueble.
- Otros casos especiales previstos en la ley: La normativa detalla otros supuestos más específicos, como entregas de oro sin elaborar o semielaborado o ciertos materiales procedentes de la recuperación.
Cuando una operación entra en alguno de estos supuestos, se dice que es una operación con inversión del sujeto pasivo.
¿Cómo hacer una factura con inversión del sujeto pasivo?
Al emitir una factura con inversión del sujeto pasivo, hay que respetar ciertas reglas formales. Estas son: no incluir el IVA, indicar que la operación está sujeta a inversión del sujeto pasivo y mencionar la normativa aplicable.
Elementos que debe contener la factura con inversión del sujeto pasivo
Son los siguientes:
- Datos del emisor: Nombre, domicilio, NIF, etc.
- Datos del destinatario: Nombre o razón social, domicilio, NIF, etc.
- Fecha de emisión y fecha de operación en el caso de que difieran.
- Descripción clara de los bienes o servicios prestados.
- Importe neto de la base imponible con tipo de IVA: No se desglosa porque el proveedor no debe repercutirlo.
- Indicación expresa de que se aplica la inversión del sujeto pasivo del IVA.
- Referencia al artículo aplicable: Por ejemplo, Artículo 84.1.2º Ley 37/1992: Inversión del sujeto pasivo.
- Importe total igual a la base imponible.
Ejemplos de inversión del sujeto pasivo
Supongamos que una empresa proveedora A presta un servicio a la empresa B en España y ese servicio está sujeto a inversión del sujeto pasivo:
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Concepto: Servicios de consultoría Base imponible: 10.000 euros IVA aplicable: – Total: 10.000 euros “Operación sujeta a inversión del sujeto pasivo del IVA — artículo 84.1.2º Ley 37/19992. El destinatario de la operación debe ingresar el IVA correspondiente.”
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Este es uno de los ejemplos de inversión del sujeto pasivo más comunes.
Otro ejemplo de factura de inversión del sujeto pasivo podría darse en la venta de un inmueble donde se renuncia a la exención. Esto es, el vendedor emite la factura sin IVA y el comprador autorrepercute el IVA.
Un tercer ejemplo de factura de inversión del sujeto pasivo se daría en un contrato de rehabilitación, donde la empresa contratista factura sin IVA al promotor. Por tanto, este se convierte en sujeto pasivo.
Contabilidad y tratamiento fiscal de la inversión de sujeto pasivo
La vemos desde los dos roles.
Para el proveedor (emisor)
El proveedor emite la factura con inversión del sujeto pasivo sin IVA. En su contabilidad, registra el ingreso como cualquier factura normal, sin cuota de IVA repercutido. No se anota IVA repercutido, pues no incurre en esa obligación.
En el modelo 303, informará de la operación en una sección específica como “Operaciones no sujetas o con inversión del sujeto pasivo que originan derecho a deducción”.
También debe reflejar esta operación en el modelo 390 en la sección de Operaciones con inversión del sujeto pasivo.
Para el cliente (receptor)
El cliente que recibe una factura con inversión del sujeto pasivo debe:
- Autorrepercutir el IVA: Calcular la cuota de IVA como si fuera una operación propia y registrarla como IVA repercutido.
- Registrar el IVA soportado si tiene derecho a deducción por el mismo importe. Así, el efecto neto en tesorería puede quedar neutral si la totalidad del IVA es deducible.
- En el modelo 303, incluir la operación como IVA devengado y también como IVA deducible en la sección correspondiente.
El asiento contable para el cliente podría ser:
(472) IVA soportado: Importe de la cuota
(600) Gasto o cuenta correspondiente del grupo: Base imponible
a (477) IVA repercutido: Mismo importe de cuota
(400) Proveedores: Importe total neto
Así, se registra que tú eres a la vez quien soporta y quien repercute el IVA, y en muchos casos, se neutraliza el efecto en caja.
Inversión del sujeto pasivo en escenarios específicos
A continuación, destacamos los más relevantes.
Inversión del sujeto pasivo por compra de un local
Cuando una empresa adquiere un local usado y el vendedor renuncia a la exención por IVA, la operación puede quedar sujeta a inversión del sujeto pasivo por compra de un local. En ese supuesto, el comprador debe autorrepercutirse el IVA y, simultáneamente, deducírselo si cumple los requisitos. Se emitiría una factura con inversión del sujeto pasivo sin IVA visible, con mención expresa del mecanismo.
Inversión del sujeto pasivo por venta de inmueble
En una inversión del sujeto pasivo por venta de inmueble, cuando el vendedor renuncia a la exención o en casos previstos legalmente, como promociones inmobiliarias, la carga del IVA recae en el comprador. Este ha de autorrepercutirse el impuesto.
Inversión del sujeto pasivo en construcción
Cuando se aplica la inversión del sujeto pasivo en la construcción o en obras entre contratistas y promotores, el promotor se convierte en sujeto pasivo frente al IVA. En otras palabras, la inversión del sujeto pasivo se emplea para que el promotor liquide el IVA sobre las facturas de obra que reciba. Así, consolida el control fiscal en este tipo de obra. Esta figura es habitual en contratos de construcción regulados.
Inversión del sujeto pasivo en el modelo 303
Para declarar operaciones con inversión del sujeto pasivo, tanto el proveedor como el cliente deben rellenar correctamente el modelo 303:
- Como proveedor: La operación se refleja en las casillas que corresponden a Operaciones no sujetas o con inversión del sujeto pasivo que dan derecho a deducción.
- Como cliente: Se consignan los importes en la parte de IVA devengado y en la parte de IVA deducible si procede. De esta forma, el efecto económico para el cliente resulta neutro cuando sean deducibles.
- También se trasladan esos datos al modelo 390 anual, en las casillas correspondientes a operaciones con inversión del sujeto pasivo.
En muchos casos, tanto proveedor como cliente verán que la operación no genera coste adicional de IVA cuando el cliente puede deducir la cuota correspondiente.
Ventajas y riesgos
Entre los beneficios, destacamos los siguientes:
- Evita que el proveedor deba gestionar y recaudar el IVA en operaciones complejas o transfronterizas.
- Refuerza el control tributario y reduce riesgos de fraude del IVA en sectores específicos. Por ejemplo: tecnología, construcción, etc.
- Permite una neutralidad fiscal para el cliente si se cumplen los requisitos de deducibilidad.
Riesgos y precauciones
Los más significativos son:
- Aplicar incorrectamente la inversión del sujeto pasivo cuando el supuesto legal no lo permite puede conllevar sanciones.
- Si el receptor no tiene derecho a deducción total del IVA, podrá existir carga fiscal real.
- No es aplicable cuando el destinatario no sea empresario o profesional, esto es, en el caso de que sea el consumidor final.
- Las facturas deben incluir la mención y normativa explícita para evitar dudas o requerimientos por Hacienda.
La inversión del sujeto pasivo del IVA es un mecanismo fundamental para entender y aplicar correctamente la normativa tributaria en operaciones complejas. Es aplicable en distintos sectores, desde la construcción hasta la transmisión de inmuebles o los servicios internacionales. Su correcta aplicación evita sanciones y asegura que las empresas cumplan con sus obligaciones sin incurrir en costes innecesarios. Para facilitar esta gestión, herramientas como Contasimple resultan de gran ayuda. Y es que permiten emitir facturas con inversión del sujeto pasivo de forma automática, controlar la contabilidad asociada y presentar el modelo 303 con los datos correctamente reflejados. De este modo, autónomos y pymes pueden ahorrar tiempo, minimizar errores y centrarse en el crecimiento de su negocio con la tranquilidad de estar cumpliendo con Hacienda.