Autónomo y asalariado: trabajar por cuenta ajena y propia
Publicado el 16 de noviembre, 2017
8 min
Ser autónomo y asalariado en España significa trabajar por cuenta propia y por cuenta ajena al mismo tiempo, cotizando en ambos regímenes de la Seguridad Social. Esto se llama pluriactividad. Pueden hacerlo quienes desean combinar estabilidad laboral y emprendimiento, en cualquier momento de su carrera profesional.
La pluriactividad está regulada por la Ley General de la Seguridad Social, el Real Decreto 2064/1995 y la Ley 20/2007 del Trabajo Autónomo. Esta opción es cada vez más común porque permite diversificar ingresos, mejorar la experiencia profesional y aumentar la seguridad económica a largo plazo.
Este artículo explica en detalle qué significa ser autónomo y asalariado, cuáles son los requisitos legales, las ventajas e inconvenientes de esta situación y cómo realizar correctamente los trámites necesarios para hacerse autónomo y trabajar por cuenta ajena. Además, ofrece información práctica sobre cotización, fiscalidad y compatibilidad entre ambos regímenes.
¿Qué es la pluractividad?
Antes de lanzarse a combinar un trabajo por cuenta ajena con ser autónomo comprender cómo funciona la pluriactividad. La pluriactividad es la situación en la que una misma persona realiza de forma simultánea dos o más actividades laborales que la obligan a cotizar en distintos regímenes de la Seguridad Social.
Por ejemplo, ocurre cuando alguien trabaja por cuenta ajena (empleado en una empresa) y, al mismo tiempo, desarrolla una actividad por cuenta propia (como autónomo). En ese caso, cotiza tanto en el Régimen General como en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
Su base jurídica se encuentra en el artículo 7 del Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, que define los distintos regímenes del sistema de la Seguridad Social. Asimismo, el Real Decreto 2064/1995, de 22 de diciembre, regula la cotización en supuestos de pluriactividad y la posible devolución del exceso de cuotas. Por su parte, la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo, establece bonificaciones específicas para quienes inician una actividad autónoma manteniendo su empleo asalariado
Ser autónomo y asalariado en España
Un trabajador por cuenta ajena tiene derechos y obligaciones dentro del Régimen General de la Seguridad Social. Por su parte, un autónomo cotiza en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). En consecuencia, ser autónomo y asalariado implica estar dado de alta en ambos regímenes, y cumplir con las obligaciones fiscales y de cotización correspondientes. Además, ser autónomo y asalariado permite complementar ingresos y generar seguridad financiera. Por tanto, ser autónomo y asalariado es completamente legal siempre que se respeten las normativas vigentes.
¿Se puede ser autónomo y trabajador por cuenta ajena?
Para quienes se preguntan si se puede ser autónomo y trabajador por cuenta ajena, la respuesta es sí. La ley española permite combinar ambas actividades, siempre que se gestione correctamente la cotización en ambos regímenes. De hecho, se puede ser autónomo y trabajador por cuenta ajena, incluso, si se trabaja a tiempo completo en la empresa.
Además, se puede trabajar por cuenta ajena y ser autónomo, siempre que ambas actividades estén correctamente dadas de alta y se cumplan las obligaciones fiscales. Por otra parte, también se puede ser autónomo y trabajador por cuenta ajena a tiempo parcial, siempre que se respeten los límites de cada actividad. En resumen, se puede trabajar por cuenta ajena y ser autónomo sin inconvenientes legales, siempre que se cumpla la normativa vigente.
¿Por qué ser autónomo y trabajar por cuenta ajena?
Muchas personas quieren ser autónomo y trabajar por cuenta ajena al mismo tiempo. De esta forma, aprovechan la flexibilidad de la actividad independiente y la estabilidad del empleo tradicional. Ser autónomo y trabajar por cuenta ajena implica cumplir con Hacienda y la Seguridad Social, declarando los ingresos de ambas actividades. Además, ser autónomo y trabajar por cuenta ajena te permite generar experiencia y diversificar la fuente de ingresos.
Ventajas de ser autónomo y asalariado
Los principales beneficios de ser autónomo y asalariado simultáneamente son los siguientes.
Diversificación de ingresos y seguridad económica
Combinar un empleo por cuenta ajena con una actividad como autónomo permite no depender de una sola fuente de ingresos. En caso de que una de las actividades se vea afectada, la otra puede actuar como respaldo económico. Esto aporta mayor estabilidad financiera, especialmente, en sectores con alta volatilidad laboral o económica. Además, la posibilidad de generar ingresos adicionales permite ahorrar, invertir o reinvertir en el negocio autónomo y aumentar la independencia económica a largo plazo.
Desarrollo profesional en distintos ámbitos
Ser autónomo y asalariado facilita adquirir experiencia en distintos sectores o roles. Mientras que el empleo por cuenta ajena puede aportar especialización y formación en la empresa, la actividad autónoma tiene otras ventajas. Y es que fomenta la innovación, la creatividad y la toma de decisiones independientes. Esta combinación amplía el perfil profesional y aumenta la competitividad en el mercado laboral. Además, potencia oportunidades de ascenso o nuevos proyectos.
Mayor experiencia y habilidades multifuncionales
Al ejercer simultáneamente ambas actividades, se desarrollan habilidades complementarias. Nos referimos a la gestión del tiempo, organización de proyectos, atención al cliente, negociación y planificación financiera. Estas competencias no solo benefician al autónomo en su negocio propio, sino que también aportan valor añadido al trabajo por cuenta ajena. Y es que mejoran la productividad y la capacidad de adaptación a diferentes entornos profesionales.
Más beneficios en prestaciones y en la pensión
Una de las ventajas menos visibles, pero muy importantes, es que al cotizar tanto en el Régimen General como en el RETA, se incrementa la base de cotización total. Esto repercute directamente en futuras prestaciones, como pensiones, prestaciones por incapacidad o jubilación, así como en derechos por contingencias comunes y cotización para desempleo en algunos casos. Además, la Seguridad Social ofrece devolución parcial del exceso de cotización si se cumplen los requisitos de pluriactividad, optimizando los aportes realizados.
Inconvenientes de ser autónomo y asalariado
Aunque combinar ambas actividades tiene muchas ventajas, también existen desafíos que conviene considerar.
Mayor carga de trabajo y riesgo de agotamiento
Ser autónomo y trabajador por cuenta ajena a la vez implica gestionar dos actividades distintas, con horarios, responsabilidades y plazos diferentes. Esto puede generar estrés, cansancio y dificultad para desconectar, especialmente, si no se planifica adecuadamente el tiempo.
Obligaciones fiscales y burocráticas más complejas
Al estar en pluriactividad, se deben cumplir las obligaciones fiscales y contables de dos regímenes distintos: el Régimen General y el RETA. Esto implica presentar declaraciones de ingresos, mantener la contabilidad independiente y gestionar las cotizaciones a la Seguridad Social. Llevar todo bien puede resultar complicado y requerir asesoramiento profesional.
Mayor inversión de tiempo y recursos
Gestionar una actividad autónoma mientras se trabaja por cuenta ajena exige dedicar tiempo adicional a la planificación, atención a clientes, facturación y administración. Además, puede implicar costes adicionales en material, herramientas o servicios profesionales, lo que requiere una buena organización financiera.
Posibles conflictos de interés
Si la actividad autónoma se desarrolla en un sector similar al del empleo por cuenta ajena, pueden surgir conflictos de intereses con la empresa. Esto obliga a ser transparente y asegurarse de no infringir contratos laborales ni cláusulas de exclusividad.
Doble cotización y trámites de Seguridad Social
Aunque cotizar en ambos regímenes tiene ventajas, también implica una gestión más compleja de la Seguridad Social. Es necesario estar atento a los límites y posibilidades de devolución de exceso de cotización, y cualquier error puede generar sanciones o ajustes administrativos.
Cómo hacerse autónomo y trabajar por cuenta ajena
Si te planteas cómo hacerse autónomo y trabajar por cuenta ajena, el primer paso es conocer los trámites y obligaciones legales necesarias para desarrollar ambas actividades de forma correcta. Esta situación es completamente legal en España y te permite combinar la estabilidad de un empleo con la libertad de emprender por tu cuenta.
Alta en Hacienda
Para empezar, debes darte de alta en Hacienda mediante el modelo 036, indicando la actividad económica que vas a realizar como autónomo. En este paso se selecciona el epígrafe del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) correspondiente y se establece el régimen de IVA o IRPF aplicable a tu caso.
Alta en la Seguridad Social
El siguiente paso es darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social. Al estar también contratado por cuenta ajena, cotizarás en ambos regímenes. Es muy importante informar de esta situación para acceder a posibles bonificaciones por pluriactividad. De hecho, el autónomo y trabajador por cuenta ajena seguridad social puede solicitar la devolución parcial del exceso de cotización si se cumplen ciertos requisitos.
Compatibilidad con el trabajo asalariado
Si ya trabajas para una empresa, es fundamental verificar que tu contrato no contenga cláusulas de exclusividad o incompatibilidad. En cualquier caso, puedo ser autónomo si trabajo por cuenta ajena. Y es que un trabajador por cuenta ajena puede ser autónomo cumpliendo con las normativas vigentes y respetando las obligaciones contractuales con su empleador. En resumen, es compatible ser autónomo y trabajador por cuenta ajena, siempre que no exista conflicto de intereses con la empresa y se cumpla con la normativa laboral vigente.
Obligaciones fiscales y contables
Como autónomo, deberás emitir facturas, llevar la contabilidad de tu actividad económica y presentar tus declaraciones trimestrales de IVA y pagos fraccionados de IRPF. Aunque trabajes también por cuenta ajena, Hacienda considerará los ingresos de ambas actividades para calcular tu base imponible anual.
Asesoramiento profesional
Antes de iniciar esta doble actividad, se recomienda consultar con un asesor laboral o fiscal que te oriente sobre bonificaciones disponibles, deducciones aplicables y optimización de cotizaciones. Esto facilitará una gestión más eficiente de tus ingresos y evitará errores administrativos.
Ser autónomo y asalariado es una opción cada vez más habitual en España. Y es que permite diversificar los ingresos, aumentar la estabilidad económica y desarrollar nuevas competencias profesionales. Sin embargo, requiere una correcta gestión de las obligaciones fiscales y de cotización para cumplir con la normativa y aprovechar los beneficios de la pluriactividad. En este sentido, contar con herramientas digitales de gestión como Contasimple puede ser de gran ayuda. Esta plataforma permite emitir facturas, llevar el control de gastos, calcular impuestos y presentar modelos oficiales de forma sencilla y automatizada. Gracias a ello, quienes deciden hacerse autónomo y trabajar por cuenta ajena pueden optimizar su tiempo, evitar errores administrativos y centrarse en hacer crecer su carrera profesional con mayor seguridad y eficiencia.